Opinión
Reforma Laboral pudo darles participación a trabajadores en utilidades de las empresas
Por: Juan Carlos Niño Niño – Asesor Legislativo – Escritor.

El pasado jueves, un Artículo Nuevo “revolucionario” a la Reforma Laboral se hundió en la Plenaria del Senado -aprobado previamente en Comisión IV- y lo más curioso es que fue propuesto por el Centro Democrático, y negado posteriormente por el Pacto Histórico, en donde se demuestra una vez más que el dogma ideológico predomina sobre los intereses del País.
El Artículo Nuevo creaba ni más ni menos que un “Prima por crecimiento económico empresarial”, cuando este fuera igual o superior al cuatro por ciento (4%), incluso mejorado por una proposición de los Senadores del Centro Democrático Enrique Cabrales, José Vicente Carreño y Ciro Ramírez, al establecer que ese crecimiento porcentual estaría sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), como también que esta Prima fuera reconocida solo a los trabajadores que devenguen ente 1 y 3 salarios mínimos, siendo el monto de ésta la mitad del respectivo salario.
El rechazo del Pacto Histórico -entre otros sectores- se basó en que esta Prima estaba sujeta a un “descuento de impuestos” a favor de las empresas, siendo reactiva este partido político a cualquier estímulo a las mismas, sin detenerse a pensar el recién anuncio del Gobierno Nacional, en el sentido de radicar próximamente una reforma tributaria, a la que sin ningún problema se le podría incluir estos estímulos, por lo que lo ideal sería que el Centro Democrático mañana lunes propusiera reabrir este Artículo nuevo, para someterlo –con ajustes- a consideración de la Plenaria del Senado.
A la Reforma Laboral le restan 19 artículos, en aspectos tan retadores como la “Estabilidad Laboral Reforzada”, en casos como la mujer en estado de embarazo o los prepensionados, en donde Carreño propone mayores garantías para los prepensionados en situación de discapacidad (Artículo 9); la delimitación del horario del trabajo diurno y nocturno, desde la 6 AM hasta la 7 PM para el primero, y desde las 7 PM hasta las 6 AM para el segundo (Artículo 11); y una jornada laboral diaria máxima de ocho (8) horas, que no exceda las cuarenta y dos (42) horas a la semana (Artículo 2).
Así mismo, la remuneración en días de descanso obligatorio, con una remuneración del ciento por ciento (Artículo 15); el contrato de aprendizaje propuesto por los ponente con una formalización mediana, sin perder su esencia de “aprendizaje”, mientras que el Gobierno Nacional busca una formalización total, incluida la seguridad social (Artículo 23); salario mínimo en proporción a las horas laboradas (Artículo 37); y creación de la Unidad de Trabajo Especial, “como un mecanismo de aportes al sistema de seguridad social”, señalan los Ponentes (Artículo 38).
El Artículo 54 se refiere a los Lineamientos para el desarrollo, adopción, consolidación y actualización de las competencias laborales para el crecimiento verde; el Artículo 61 fija los lineamientos para una política pública de protección laboral ante la automatización; el Artículo 63 sobre garantías para el ejercicio del derecho de asociación sindical y fomento a la unidad sindical; y el Artículo 74 para vinculación de madres comunitarias y sustitutas.
Coletilla: Un común denominador del pasado jueves en la Plenaria del Senado –que no registran los medios de comunicación- fue el constante diálogo e intercambio del partido de gobierno con la oposición, trabajando de manera intensa y constructiva –caminando de lado a lado- y hasta este Columnista alcanzó a oír en los pasillos a varios Congresistas del Pacto, manifestando entre ellos su satisfacción por lo acordado hasta el momento, y recién había terminado la Plenaria.
Que la aprobación de esta Reforma Laboral sea el inicio de un acuerdo nacional de reconciliación, que de paso apacigüe las aguas por una inconstitucional Consulta Popular, que por el clima de concertación suscitado la semana pasada en la Plenaria, daría para anticipar un inevitable fenecimiento, y sin duda esto es de pleno conocimiento del Presidente Gustavo Petro, a no ser que –de un momento a otro- termine por desautorizar los acuerdos en Plenaria de su propia bancada.
Opinión
Le salió mal la obra de teatro
Al descubierto hombre que habría simulado accidente de tránsito para intentar evadir la responsabilidad en la muerte de su hijo y una mujer en Bogotá.
Los cuerpos de las víctimas presentaban condiciones y heridas no compatibles con un siniestro.
La investigación dirigida por la Fiscalía General de la Nación con ocasión de la muerte de una mujer y su hijo de 10 meses, cuya causa preliminar se asoció con un accidente de tránsito ocurrido la madrugada del 12 de diciembre de 2025, en el barrio Bosque Popular, en inmediaciones del Jardín Botánico de Bogotá, permitió obtener elementos materiales probatorios que dan cuenta de un doble homicidio que habría sido perpetrado por el padre del menor de edad. Inicialmente, los organismos de socorro y de rescate que atendieron la emergencia encontraron un vehículo subido a un separador vial y colisionado de frente contra un árbol.
Dentro del automotor encontraron a una mujer y a su bebé sin signos vitales, y a un individuo inconsciente. Las actividades de policía judicial realizadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses evidenciaron que la madre presentaba una herida en el cuello ocasionada con arma cortopunzante.
Entre tanto, el niño registraba lesiones que serían compatibles con una agitación violenta de su cuerpo, conocida como zarandeo, sucedida antes del supuesto siniestro.
Videos de cámaras de seguridad, muestras biológicas recuperadas en el automotor y otras evidencias dan cuenta de que el hombre recogió y trasladó a la mujer, al sector de Villa Luz para recoger al menor de edad.
Con el niño en el carro la mamá se percató que estaba muerto y reclamó airadamente, por lo que su acompañante presuntamente la atacó con un cuchillo.
Posteriormente, con el propósito de evitar que fuera descubierto, el señalado agresor limpió el vehículo, desapareció algunos artículos que lo comprometían, chocó el automóvil para dar la apariencia de una colisión y acomodó el cuerpo de la mujer en la silla del conductor para aparentar que iba al volante.
Con algunas lesiones esperó en la parte del copiloto a que fuera atendido por las autoridades. Por estos hechos, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de homicidio y feminicidio, las dos conductas agravadas; además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
Los cargos no fueron aceptados por el procesado, que deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.
Opinión
Es María Corina, no Delcy
Por: Joel Morales, periodista y activista político
La verdadera líder venezolana encarna precisamente todo lo que la administración Trump busca en sus aliados
Aquella mañana del 3 de enero, cuando el presidente Trump compareció ante los medios por primera vez tras el éxito de la operación “Resolución Absoluta” —que acabó con la captura de Nicolás Maduro—, dijo que María Corina Machado no contaba con el “apoyo” ni el “respaldo” dentro de Venezuela para asumir en ese momento la transición. Esto causó una enorme confusión en el país, especialmente entre miles de ciudadanos que no entendieron lo que quiso decir.
Respaldo y apoyo, tanto interno como externo, es lo que le sobra a María Corina; el presidente Trump lo sabía en ese momento y hoy lo sabe aún más. La líder nacional —y esto es a lo que se refería el norteamericano— con lo que no contaba era con apoyo dentro de los círculos más chavistas de las Fuerzas Armadas, esos que sí podían poner en riesgo la estabilidad del país y obligar a Estados Unidos a gastar miles de millones de dólares manteniendo tropas en el terreno para sostener un posible gobierno de Machado.
Desde entonces, la premio Nobel de la Paz ha visitado dos veces la Casa Blanca para sostener encuentros privados con el presidente, su equipo y, por supuesto, el secretario Marco Rubio. A todo ello hay que sumar una llamada informal que el pasado fin de semana Trump le hizo a Machado, 24 horas después de su última reunión. Durante una cena con una alcaldesa de Florida y miembros de su equipo, el presidente estadounidense tomó el teléfono, marcó a la venezolana y le dijo: “Todo el mundo te ama acá”. Si esto no demuestra las buenas relaciones entre estos dos aliados, no sé qué lo haría.
LAS RELACIONES CON RODRÍGUEZ SON MERAMENTE TRANSACCIONALES
No creo que fuese necesario hacer toda esta aclaratoria, pero hay que desmontar ese mito popular que viene cuajando incluso entre sectores opositores: el supuesto “Trump se está entendiendo con Delcy”. Al contrario, es Delcy la que se entiende con Trump, la que cumple órdenes. Y eso no lo decimos nosotros, sino el propio presidente estadounidense, quien manifestó el mismo sábado y horas antes de llamar a Machado, que Delcy “está haciendo un gran trabajo, pero digo eso porque hace todo lo que pedimos; si no lo hiciera, no lo diría”. Las diferencias en el trato saltan a la vista.
¿Cuántos años hemos escuchado que la oposición venezolana es la servil lacaya del “imperialismo”? Parece que los papeles se han invertido y el interinato chavista se ha encargado de posicionar su nuevo discurso de ser aliados de los Estados Unidos que despreciaron durante décadas.
Lo cierto es que, en la visión estratégica de Washington, Delcy es la mujer de tareas. La “office girl” que debe llevar a buen término los trabajos delegados desde la Casa Blanca hasta que se concreten las elecciones libres y Venezuela sea un nuevo país.
En contraposición, María Corina —una centroderechista pro libre mercado y quien además defiende el postulado de una Venezuela que también sea garante de la seguridad de la región y el hemisferio— representa para la Casa Blanca la instauración y continuación de una alianza de cooperación permanente entre Caracas y Washington. La verdadera líder venezolana encarna precisamente todo lo que la administración Trump busca en sus aliados.
Las relaciones con Rodríguez son meramente transaccionales. Rodríguez cumple órdenes y lo hace únicamente porque sobre su “gestión” pesa la “bota militar yankee”. En cambio, las relaciones con la Venezuela que viene —que en un primer momento será gobernada por María Corina, porque de su liderazgo no duda nadie, ni el propio chavismo— sí serán de respeto, colaboración y de alto nivel.
Dudar del respaldo de María Corina, tanto en Venezuela como fuera de ella, así como de la visión que la administración Trump tiene de ella, es comprar el relato chavista; un relato que ya no puede sostenerse, un relato vacío que ni sus propios adeptos aceptan ya. En lo personal, cada vez que me siento con un chavista en la mesa, lo primero que me preguntan es: “¿Cómo va María?”. Les quita el sueño, y eso nos debe mantener a los venezolanos de bien en una profunda calma.
La respuesta a todo, durante este momento político, tiene que ser: María Corina. Ella visita la Casa Blanca y se sienta con Trump, recibe sus llamadas amistosas. Delcy recibe a miembros del gabinete y las llamadas de Rubio para esperar las nuevas órdenes. En el camino hacia la libertad venezolana, tanto Washington como los venezolanos lo tenemos claro: es con María Corina.
Artículo tomado de la página SUBVERSIÓN EN LETRAS
Opinión
El cruel espectáculo de los rendidos
Por: David Caballero – periodista, con sede en Madrid (España).
Con las cosas que se ven en redes sociales, cualquiera podría observar con admiración la actitud de entrega, compañerismo y fraternidad que algunos “líderes” políticos venezolanos muestran hacia los presos políticos, sobre todo al ver cómo se acercan a sus hogares para abrazarlos tras algunas excarcelaciones ocurridas en las últimas horas.
Tomás Guanipa, quien junto a Capriles Radonski es fundador y líder del partido colaboracionista Unión y Cambio, se apresuró a visitar y abrazar a los excarcelados, no sin antes asegurarse de que toda Venezuela lo viera a través de sus redes sociales. Por supuesto que todos queremos que se detenga la persecución y el encarcelamiento de quienes desean un cambio en Venezuela; por supuesto que todos queremos que se vacíen las cárceles y mazmorras que usa la dictadura para secuestrar a quienes le resultan incómodos; y claro que todos apostamos a la desestalinización del país y queremos volver a abrazar a tantos compañeros que hoy están injustamente privados de libertad. Nadie cuestiona esto.
El asunto es que, como hemos aprendido en tantos años con las acciones de tipos tan camaleónicos como Tomás y Capriles —a quienes también podemos sumar a Manuel Rosales—, son gente que no da puntada sin dedal. Cada movimiento que hacen está calculado, cada acción que ejecutan tiene un objetivo y cada visita que realizan tiene un propósito.
Lo primero que hay que tener claro es que estos personajes quieren anotarse las excarcelaciones como un triunfo de su “alta capacidad” para la política y la negociación, tratando de ocultar que estas excarcelaciones —mínimas aún— no habrían sido posibles si Maduro no estuviese en una cárcel federal en Nueva York, asunto del cual, por cierto, ellos mismos se burlaron durante meses.
O quizás Tomás, designado ahora como diputado en la Asamblea Nacional que administra con puño de hierro Jorge Rodríguez, está realizando alguna investigación sobre los abusos a los que son sometidos los presos políticos en Venezuela, para luego levantar un informe y elevarlo a organismos internacionales. Podría dársele el beneficio de la duda, pero como ya sabemos que hace meses decidió ser parte de la servidumbre del chavismo, es claro que este no es su propósito.
Lo cierto es que tanto Tomás como Capriles están metidos en una campaña de relaciones públicas. Luego de acumular varios desaciertos políticos, están enfocados ahora en mejorar su imagen, y la mejor manera de hacerlo es hacer creer que son ellos los grandes negociadores de las excarcelaciones.
Pero además, en el terreno político, necesitan fortalecerse. Tras la humillación sufrida por Unión y Cambio en las elecciones regionales y parlamentarias de mayo de 2025 —y más tarde en las municipales, en las cuales no pudieron ni siquiera retener la Alcaldía de Maracaibo, principal bastión opositor del país—, donde el ciudadano común decidió mantenerse firme en la defensa del 28J y no regresar a las urnas con los mismos estafadores, están obligados a arrastrar dirigentes a su causa, y para ello necesitan líderes frescos, que nadie pueda ligar de alguna manera con el chavismo o sus lacayos.
Básicamente, por ahora se anotan un triunfo artificial y compran conciencias. No digo que todos los excarcelados vayan a caer de rodillas en Unión y Cambio —que ni se une con la mayoría de los venezolanos ni cambia nada—, pero ya hay quienes aceptaron, erróneamente, esa oferta.
Mientras ellos montan ese teatro de benevolentes y abnegados líderes, en la misma familia Guanipa hay quienes sufren porque aún no saben nada del paradero del líder nacional de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa. Su hijo Ramón, también sobrino de Tomás, mantiene una campaña en solitario por saber de su padre, a quien aún no liberan a pesar del anuncio hecho el pasado jueves por Jorge Rodríguez, sin que el hermano/tío al menos escriba un tuit.
-
Opinión6 días agoLe salió mal la obra de teatro
-
Judicial5 días agoCayeron los huelleros
-
Judicial5 días agoLa justicia va llegando
-
Judicial4 semanas agoRed delictiva señalada de hurtar vehículos embargados para comercializarlos quedó en evidencia en la costa atlántica
-
Judicial5 días agoImputado Presidente de Ecopetrol
-
Sin categoría5 días agoA la cárcel por contrabandistas
-
Judicial4 semanas agoDescubierto taxista que ofrecía servicio de datáfono para presuntamente hacer ‘cambiazo’ de tarjetas bancarias
-
Opinión6 días agoEs María Corina, no Delcy

