Connect with us

Opinión

La trampa del “menos es más”: ¿cuánto sacrificamos en nombre de la simplicidad?

Published

on

Por: Fanny Lucía Pérez

Hace unos tres meses  alguien a quien en su momento considere ……… capaz, inteligente, …… luego de  hacerle llegar una información me respondió  con la expresión La expresión “menos es más” y en mi cabeza quedó resonando  y por  horas mi cerebro  chasqueaba y chasqueaba la expresión, fue entonces que decidí ir   más allá y adentrarme en el proceso de investigar de donde nació la frase y ver si yo era la equivocada ya que en su momento la sentí como un atropello a mi inteligencia y al trabajo  y tiempo que me había tomado hacer la  investigación y al hecho de querer ir amas allá y  desarrollar algo que no solamente  fuera una mera iniciativa, sino que dejara huella, y llegara a muchos rincones donde quisa otros necesiten como en este momento de crisis escuchar palabras u actos que alienten la esperanza  por un mejor mañana pero al decir la verdad me quede perpleja, sin palabras, vinieron muchos pensamientos a  mi mente y fue entonces cuando quise averiguar si   y   estaba perdiendo mi tiempo queriendo aportar,  fue entonces  que me puede en la tarea de  investigar y leer  para querer saber más  acerca de la frase ya que a lo largo de mi vida laboral la había escuchado pero en contextos diferentes, entonces encontré que fue una  frase  citada en la cultura contemporánea. Desde el diseño minimalista hasta la productividad, su aplicación parecía tener un encanto universal. Pero ¿qué ocurre cuando esta idea se convierte en una norma que rige cómo pensamos, decidimos y vivimos? En muchos casos, esta expresión se utiliza para justificar un enfoque que evita la complejidad, y con ello, la profundidad. ¿Estamos realmente beneficiándonos, o solo aceptando atajos que empobrecen nuestras decisiones y experiencias?

La historia detrás de “menos es más” y su descontextualización, la frase fue acuñada por el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, un defensor del diseño moderno, donde la función prevalece sobre la ornamentación. Originalmente, esta idea buscaba eliminar lo superfluo para resaltar lo esencial. Sin embargo, al extrapolarla a otros ámbitos, como la toma de decisiones, las relaciones humanas o la educación, el “menos” deja de ser una herramienta funcional y se convierte en un límite que restringe nuestra capacidad de explorar, comprender y crecer. Cuando la simplicidad se convierte en un obstáculo
El mundo es inherentemente complejo. Problemas sociales, científicos o culturales no pueden resolverse con enfoques reduccionistas. Por ejemplo, en temas como la educación, cuando se simplifican conceptos para hacerlos “más digeribles”, los estudiantes pierden la oportunidad de desarrollar pensamiento crítico. ¿Cómo construir mentes inquisitivas si solo les damos respuestas rápidas y simplificadas?, en la política y el debate público, el uso de lemas y frases cortas reduce discusiones complejas a slogans. este enfoque polariza, impide el diálogo y perpetúa soluciones incompletas y si lo analizamos en las relaciones humanas: Decir “menos es más” podría justificar interacciones superficiales, evitando profundizar en las emociones o conflictos que, si se trabajan, podrían fortalecer los lazos.

El valor de la profundidad, un enfoque alternativo
La verdadera riqueza se encuentra en el detalle y el matiz, si bien puede parecer que la complejidad abruma, en realidad es la llave para soluciones duraderas y comprensiones más completas.

Al tomar la ciencia como ejemplo, podemos ver que los descubrimientos científicos más revolucionarios no surgen de respuestas simples, sino de años de investigación que profundizan en preguntas complejas.

En cuanto al arte y la cultura para que sea bien elaborada no se reduce a una sola interpretación; su profundidad nos invita a reflexionar desde múltiples perspectivas y en la vida cotidiana, basada en  nuestras propias experiencias, detenernos a analizar o reflexionar en lugar de apresurarnos a simplificar puede llevarnos a tomar decisiones más informadas y satisfactorias, en Consecuencia  el  pensamiento simplista
 y el exceso de simplicidad nos está llevando a problemas colectivos como la Desinformación y lo podemos observar en  las redes sociales están plagadas de titulares y memes que reducen temas complejos a frases fáciles de compartir, pero a menudo engañosas, la Ansiedad social y  La presión por “hacerlo todo rápido” en el menor tiempo posible promueve una cultura de insatisfacción junto con la Falta de empatía y la reducción de experiencias humanas a etiquetas o categorías impide que entendamos verdaderamente a los demás.

Advertisement

Podría entonces Concluirse que
La simplicidad tiene su lugar, pero no debe confundirse con la superficialidad. Profundizar nos permite encontrar conexiones ocultas, descubrir lo esencial en medio de la complejidad y tomar decisiones más significativas. Invito a los lectores a cuestionar cada vez que escuchen “menos es más” y a preguntarse: ¿Es esto una excusa para evitar el esfuerzo, o una oportunidad perdida para llegar más lejos?   ¿O es una excusa más de la pereza mental y el facilismo?

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Le salió mal la obra de teatro

Published

on

Al descubierto hombre que habría simulado accidente de tránsito para intentar evadir la responsabilidad en la muerte de su hijo y una mujer en Bogotá.

Los cuerpos de las víctimas presentaban condiciones y heridas no compatibles con un siniestro.

La investigación dirigida por la Fiscalía General de la Nación con ocasión de la muerte de una mujer y su hijo de 10 meses, cuya causa preliminar se asoció con un accidente de tránsito ocurrido la madrugada del 12 de diciembre de 2025, en el barrio Bosque Popular, en inmediaciones del Jardín Botánico de Bogotá, permitió obtener elementos materiales probatorios que dan cuenta de un doble homicidio que habría sido perpetrado por el padre del menor de edad. Inicialmente, los organismos de socorro y de rescate que atendieron la emergencia encontraron un vehículo subido a un separador vial y colisionado de frente contra un árbol.

Dentro del automotor encontraron a una mujer y a su bebé sin signos vitales, y a un individuo inconsciente. Las actividades de policía judicial realizadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses evidenciaron que la madre presentaba una herida en el cuello ocasionada con arma cortopunzante.

Entre tanto, el niño registraba lesiones que serían compatibles con una agitación violenta de su cuerpo, conocida como zarandeo, sucedida antes del supuesto siniestro.

Advertisement

Videos de cámaras de seguridad, muestras biológicas recuperadas en el automotor y otras evidencias dan cuenta de que el hombre recogió y trasladó a la mujer, al sector de Villa Luz para recoger al menor de edad.

Con el niño en el carro la mamá se percató que estaba muerto y reclamó airadamente, por lo que su acompañante presuntamente la atacó con un cuchillo.

Posteriormente, con el propósito de evitar que fuera descubierto, el señalado agresor limpió el vehículo, desapareció algunos artículos que lo comprometían, chocó el automóvil para dar la apariencia de una colisión y acomodó el cuerpo de la mujer en la silla del conductor para aparentar que iba al volante.

Con algunas lesiones esperó en la parte del copiloto a que fuera atendido por las autoridades. Por estos hechos, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de homicidio y feminicidio, las dos conductas agravadas; además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.

Los cargos no fueron aceptados por el procesado, que deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.

Advertisement
Continue Reading

Opinión

Es María Corina, no Delcy

Published

on

Por:  Joel Morales, periodista y activista político

La verdadera líder venezolana encarna precisamente todo lo que la administración Trump busca en sus aliados

Aquella mañana del 3 de enero, cuando el presidente Trump compareció ante los medios por primera vez tras el éxito de la operación “Resolución Absoluta” —que acabó con la captura de Nicolás Maduro—, dijo que María Corina Machado no contaba con el “apoyo” ni el “respaldo” dentro de Venezuela para asumir en ese momento la transición. Esto causó una enorme confusión en el país, especialmente entre miles de ciudadanos que no entendieron lo que quiso decir.

Respaldo y apoyo, tanto interno como externo, es lo que le sobra a María Corina; el presidente Trump lo sabía en ese momento y hoy lo sabe aún más. La líder nacional —y esto es a lo que se refería el norteamericano— con lo que no contaba era con apoyo dentro de los círculos más chavistas de las Fuerzas Armadas, esos que sí podían poner en riesgo la estabilidad del país y obligar a Estados Unidos a gastar miles de millones de dólares manteniendo tropas en el terreno para sostener un posible gobierno de Machado.

Desde entonces, la premio Nobel de la Paz ha visitado dos veces la Casa Blanca para sostener encuentros privados con el presidente, su equipo y, por supuesto, el secretario Marco Rubio. A todo ello hay que sumar una llamada informal que el pasado fin de semana Trump le hizo a Machado, 24 horas después de su última reunión. Durante una cena con una alcaldesa de Florida y miembros de su equipo, el presidente estadounidense tomó el teléfono, marcó a la venezolana y le dijo: “Todo el mundo te ama acá”. Si esto no demuestra las buenas relaciones entre estos dos aliados, no sé qué lo haría.

Advertisement

LAS RELACIONES CON RODRÍGUEZ SON MERAMENTE TRANSACCIONALES

No creo que fuese necesario hacer toda esta aclaratoria, pero hay que desmontar ese mito popular que viene cuajando incluso entre sectores opositores: el supuesto “Trump se está entendiendo con Delcy”. Al contrario, es Delcy la que se entiende con Trump, la que cumple órdenes. Y eso no lo decimos nosotros, sino el propio presidente estadounidense, quien manifestó el mismo sábado y horas antes de llamar a Machado, que Delcy “está haciendo un gran trabajo, pero digo eso porque hace todo lo que pedimos; si no lo hiciera, no lo diría”. Las diferencias en el trato saltan a la vista.

¿Cuántos años hemos escuchado que la oposición venezolana es la servil lacaya del “imperialismo”? Parece que los papeles se han invertido y el interinato chavista se ha encargado de posicionar su nuevo discurso de ser aliados de los Estados Unidos que despreciaron durante décadas.

Lo cierto es que, en la visión estratégica de Washington, Delcy es la mujer de tareas. La “office girl” que debe llevar a buen término los trabajos delegados desde la Casa Blanca hasta que se concreten las elecciones libres y Venezuela sea un nuevo país.

En contraposición, María Corina —una centroderechista pro libre mercado y quien además defiende el postulado de una Venezuela que también sea garante de la seguridad de la región y el hemisferio— representa para la Casa Blanca la instauración y continuación de una alianza de cooperación permanente entre Caracas y Washington. La verdadera líder venezolana encarna precisamente todo lo que la administración Trump busca en sus aliados.

Advertisement

Las relaciones con Rodríguez son meramente transaccionales. Rodríguez cumple órdenes y lo hace únicamente porque sobre su “gestión” pesa la “bota militar yankee”. En cambio, las relaciones con la Venezuela que viene —que en un primer momento será gobernada por María Corina, porque de su liderazgo no duda nadie, ni el propio chavismo— sí serán de respeto, colaboración y de alto nivel.

Dudar del respaldo de María Corina, tanto en Venezuela como fuera de ella, así como de la visión que la administración Trump tiene de ella, es comprar el relato chavista; un relato que ya no puede sostenerse, un relato vacío que ni sus propios adeptos aceptan ya. En lo personal, cada vez que me siento con un chavista en la mesa, lo primero que me preguntan es: “¿Cómo va María?”. Les quita el sueño, y eso nos debe mantener a los venezolanos de bien en una profunda calma.

La respuesta a todo, durante este momento político, tiene que ser: María Corina. Ella visita la Casa Blanca y se sienta con Trump, recibe sus llamadas amistosas. Delcy recibe a miembros del gabinete y las llamadas de Rubio para esperar las nuevas órdenes. En el camino hacia la libertad venezolana, tanto Washington como los venezolanos lo tenemos claro: es con María Corina.

Artículo tomado de la página SUBVERSIÓN EN LETRAS

Advertisement
Continue Reading

Opinión

El cruel espectáculo de los rendidos

Published

on

Por: David Caballero – periodista, con sede en Madrid (España).

Con las cosas que se ven en redes sociales, cualquiera podría observar con admiración la actitud de entrega, compañerismo y fraternidad que algunos “líderes” políticos venezolanos muestran hacia los presos políticos, sobre todo al ver cómo se acercan a sus hogares para abrazarlos tras algunas excarcelaciones ocurridas en las últimas horas. 

Tomás Guanipa, quien junto a Capriles Radonski es fundador y líder del partido colaboracionista Unión y Cambio, se apresuró a visitar y abrazar a los excarcelados, no sin antes asegurarse de que toda Venezuela lo viera a través de sus redes sociales. Por supuesto que todos queremos que se detenga la persecución y el encarcelamiento de quienes desean un cambio en Venezuela; por supuesto que todos queremos que se vacíen las cárceles y mazmorras que usa la dictadura para secuestrar a quienes le resultan incómodos; y claro que todos apostamos a la desestalinización del país y queremos volver a abrazar a tantos compañeros que hoy están injustamente privados de libertad. Nadie cuestiona esto. 

El asunto es que, como hemos aprendido en tantos años con las acciones de tipos tan camaleónicos como Tomás y Capriles —a quienes también podemos sumar a Manuel Rosales—, son gente que no da puntada sin dedal. Cada movimiento que hacen está calculado, cada acción que ejecutan tiene un objetivo y cada visita que realizan tiene un propósito. 

Lo primero que hay que tener claro es que estos personajes quieren anotarse las excarcelaciones como un triunfo de su “alta capacidad” para la política y la negociación, tratando de ocultar que estas excarcelaciones —mínimas aún— no habrían sido posibles si Maduro no estuviese en una cárcel federal en Nueva York, asunto del cual, por cierto, ellos mismos se burlaron durante meses. 

Advertisement

O quizás Tomás, designado ahora como diputado en la Asamblea Nacional que administra con puño de hierro Jorge Rodríguez, está realizando alguna investigación sobre los abusos a los que son sometidos los presos políticos en Venezuela, para luego levantar un informe y elevarlo a organismos internacionales. Podría dársele el beneficio de la duda, pero como ya sabemos que hace meses decidió ser parte de la servidumbre del chavismo, es claro que este no es su propósito. 

Lo cierto es que tanto Tomás como Capriles están metidos en una campaña de relaciones públicas. Luego de acumular varios desaciertos políticos, están enfocados ahora en mejorar su imagen, y la mejor manera de hacerlo es hacer creer que son ellos los grandes negociadores de las excarcelaciones. 

Pero además, en el terreno político, necesitan fortalecerse. Tras la humillación sufrida por Unión y Cambio en las elecciones regionales y parlamentarias de mayo de 2025 —y más tarde en las municipales, en las cuales no pudieron ni siquiera retener la Alcaldía de Maracaibo, principal bastión opositor del país—, donde el ciudadano común decidió mantenerse firme en la defensa del 28J y no regresar a las urnas con los mismos estafadores, están obligados a arrastrar dirigentes a su causa, y para ello necesitan líderes frescos, que nadie pueda ligar de alguna manera con el chavismo o sus lacayos. 

Básicamente, por ahora se anotan un triunfo artificial y compran conciencias. No digo que todos los excarcelados vayan a caer de rodillas en Unión y Cambio —que ni se une con la mayoría de los venezolanos ni cambia nada—, pero ya hay quienes aceptaron, erróneamente, esa oferta. 

Mientras ellos montan ese teatro de benevolentes y abnegados líderes, en la misma familia Guanipa hay quienes sufren porque aún no saben nada del paradero del líder nacional de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa. Su hijo Ramón, también sobrino de Tomás, mantiene una campaña en solitario por saber de su padre, a quien aún no liberan a pesar del anuncio hecho el pasado jueves por Jorge Rodríguez, sin que el hermano/tío al menos escriba un tuit.

Advertisement
Continue Reading

Lo mas visto

Copyright © 2024 WRS Noticias. Desarrollado por William Gomez - Sophia System Colombia - 3213355005